Recientemente he estado leyendo artículos de otros blogs sobre la espiritualidad en el parto, que es un tema poco tratado basicamente porque la espiritualidad es comunmente asociada a la religión, y nadie quiere hablar de temas que puedan producir fricciones o discusiones, porque estos son temas demasiado personales para ser neutrales.
Así que hoy no voy a hablar de religión.
No voy a hablar de lo que tu crees, lo que yo creo, o lo que otros creen.
Vamos a hablar de algo real: el parto como experiencia espiritual.
El parto es un proceso perfecto que es una experiencia espiritual, lo que sucede ahí es un milagro diario del cual ya no somos concientes, como la salida del sol. Durante años nos hemos concentrado en el proceso anatómico, el cual es una parte importante, pero no lo es todo; y aunque es indivisible del resto, por ser la parte más solida y concreta, pareciera ser la única.
Pero somos entes no solo físicos, sino emocionales y espirituales. El espiritú está presente. El de mamá, papá, bebé, y todos los presentes, que se unen (o así debería ser) durante las horas previas, el nacimiento en sí y el postparto inmediato. La conección que hay entre las personas durante este proceso, es de por si algo sagrado, pero si aún puede irse mas allá e invitar a la Divinidad a estar presente, toma otra dimensión. Y siempre esta presente, pero el que nosotros seamos concientes de eso, es lo que hace diferente la forma en que la vivimos.
Si tú quieres vivir el parto desde la espiritualidad, es importante que incluyas tus prácticas espirituales en todo el proceso, que te cuestiones en qué crees, en qué confias, qué te ayuda en momentos de prueba.
Ambos como pareja deben tener claro como quieren vivir este proceso, que quieren o que les ayudaría para hacer que sea más palpable la parte espiritual del mismo.
Y también el equipo que ayuda en el parto (médicos o parteras, doulas, enfermeras, etc) debería compartir esa intención. Con esto no quiero decir que deban compartir creencias religiosas con la pareja, unicamente ser respetuosos de como la pareja quiere vivirlo sería de mucha ayuda. Dejar un momento a la reflexión y la oración, es ir un poquito mas allá, lo que si se puede compartir aunque no sean las creencias religiosas es la intención de vivirlo espiritualmente.
Y me diras que ya es bastante dificil encontrar un proveedor respetuoso de tus necesidades físicas y emocionales como también empezar a buscar alguien que respete tus necesidades espirituales, pero en realidad es la misma busqueda, solo que no se hacen las preguntas exactas.
Pierde el miedo a preguntar ¿ud. como ve el parto? ¿lo ve como un milagro? ¿tiene una práctica espiritual? Nosotros queremos vivirlo de esta manera ¿le afecta? ¿nos acompañaría?
No se trata de imponer nuestras creencias, ni que el otro nos imponga las suyas. Pero probablemente te sorprenderá encontrar que tu partera (o médico) puede y quiere apoyarte a vivirlo así, y hasta se siente aliviada(o) de poder expresar sus vivencias de esta manera.
Y no tienes que pensar en llenar el cuarto de hospital de velas (que es dificil hacer por el temor de que el oxigeno explote), no tienes que detener, cambiar, o hacer nada especial… solo verlo especial… solo vivirlo especial… sea parto, cesarea, sea natural, en agua, en casa, en hospital, pacifíco o traumático. No tienes que esperar un parto perfecto, solo abrir todo tu ser y aceptarlo de la manera en que está transcurriendo.
Solo recordar que somos seres físicos, emocionales y espirituales… eso ya lo cambia todo.
¿quieres leer otras opiniones? Aquí te las dejo:
http://blogelpartoesnuestro.com/2012/01/01/la-dimension-espiritual-del-parto/
go conocimos a Michelle en San Cristóbal e iniciamos el proyecto de casa de partos, y volvimos a cambiar de domicilio, una casa que quiero y que cuidamos mucho, con varias habitaciones que luego se convirtieron en consultorios, y aqui se agregaron nuevos colaboradores, Mercedes como psicologa, la nutrióloga, mi esposo José Manuel, Tere, Cinthya, Gaby, Mildren, el Dr. Galdamez, y mas recientemente Mayra e Inés. Algunos estuvieron con nosotros poco tiempo, otros continuan.
Los esperamos en este evento al que le estamos poniendo todo nuestro cariño en la organización.
Recien leía un articulo del Washington Post en linea